Antonio Segovia®

Juan Pablo II


Estimados amigos, esta semana recordaré una visita que tuvimos en nuestro paí­s y que sinceramente creo, no dejo a nadie indiferente, es así­ que adentrándome a los rincones más polvorientos de mi mente, trajo a mi memoria la visita de SS Juan Pablo II, en el año 1987.
Recuerdo como si fuera ayer que estábamos junto a mis padres pegados a la TV (en colores) IRT viendo la llegada de tan ansiada visita, y ahí­ estaba el Jumbo de Alitalia que traí­a en su interior nada más que a el Papa, en una visita a nuestro paí­s que durarí­a 6 dí­as, eran las 16:00 hrs del 1º de Abril de 1987.

Luego siempre pegados a la tele, vimos como pasaba con un manto de papeles blancos por la Alameda en dirección a la Catedral de Santiago, recuerdo que me impresionó la devoción en su oración al ingresar en la Catedral a pesar de las cámaras y gente que habí­a en el lugar.
Esa noche el Papa realizó una bendición desde el Cerro San Cristóbal ante cientos o miles de personas reflejadas en las sendas velas o antorchas que se veí­an en la transmisión, yo personalmente deseaba estar ahí­, pero mis padres eran bastante fomes en su participación en cualquier acto público, en fin.

El dí­a siguiente (2 de Abril), creo firmemente que fue el punto de inflexión en la historia de Chile, se realizó la reunión con el entonces Presidente de Chile, Augusto Pinochet.
En La Moneda en dicha entrevista, este último le indicarí­a al Papa “¿Por qué la Iglesia siempre habla de democracia? Tanto vale un método de gobierno como otro.” A lo cual el Papa responderí­a “No. La gente tiene derecho a sus libertades, aunque cometa errores al ejercitarlas”.
Estas y otras palabras habladas de manera clara y fehaciente, considero hicieron replantearse la postura al Presidente de ese entonces de volver a un proceso democrático.
Finalizada esta reunión la comitiva del gobierno presente en ese lugar, condujeron poco a poco al Papa hacia el balcón que se abrí­a sobre un lado de La Moneda, llena de gente. Esta imagen del Papa junto al Presidente de Chile de ese entonces, fue manoseada tanto por simpatizantes del régimen como por la gente de izquierda.

Esa tarde se reunirí­a el Papa con lo que en buen chileno se puede decir “donde las papas queman” es decir con los más pobres en la Población la Bandera, aún recuerdo el escenario y la impresión de lo que la gente hablaba ya que a mi edad en ese entonces no entendí­a nada de lo que decí­an en ese compartir el “pan y el té”.
En su intervención un poblador Mario Mejí­as, se refirió a la represión y al temor en que viví­an.

El mismo dí­a en la noche cerca de las 8, en el Estadio Nacional se dirigió a los jóvenes con una energí­a propia que lo caracterizaba, cómo no olvidar cuando pronunció “No tengan miedo de mirarlo a Él” indicando a Jesucristo, esa imagen me quedarí­a marcada aunque por TV, para toda la vida.
En la tarde del dí­a Viernes 3 de Abril, en el Parque O’Higgins se realiza la ceremonia en que se beatificarí­a a la primera Santa de Chile, Sor Teresa de los Andes, en dicha jornada ocurrieron varios hechos en la zona norte de la elipse que al menos en ese momento por la TV sólo se representaban como una humareda o tierral, en esa ocasión el Papa hizo un llamado a la reconciliación que caló hondo en los corazones de muchos chilenos. Varios años más tarde verí­a filmaciones de lo que realmente ocurrió allí­ balazos, guanacos, bombas lacrimógenas, etc.
En este momento Mons. Precht le dirí­a al Papa “Santo Padre, algo va mal. La multitud cercana al altar responde de forma extraña” El Papa responderí­a “Lo haremos todo como estaba previsto.” Al final de la misa, el Cardenal Fresno le dirí­a al Papa mientras oraban “Perdonadnos”, a lo que el Papa respondio “¿Por qué? Los suyos se han quedado y han celebrado. Si algo no hay que hacer en estas situaciones, es rendirse a los alborotadores.” Dejando en claro que él estaba decidido a demostrar que la violencia no era el camino a seguir claramente.
El dí­a siguiente, el Papa se traslada a la zona sur de Chile y visita Punta Arenas, en un encuentro por la Paz, luego en la tarde se traslada a Puerto Montt, donde realiza una hermosa misa en el mar rodeado de pescadores en sus botes y lanchas en un cálido dí­a despejado, con el contraste de los volcanes, lo recuerdo mas o menos claramente cuando lo vi en la TV, por la gran cantidad de coloridos botes que rodeaban al Papa en su paseo por el mar.

La visita del Papa se prolongó hasta el dí­a 6 de Abril, habiendo realizado reuniones con las más diversa gente en nuestro paí­s, como pueblos originarios en Temuco, presos en Antofagasta, entre otras, se despide de nuestro paí­s desde esta nortina ciudad pasadas las 12 del dí­a.

La visita del Papa Juan Pablo II, creo sinceramente y como Católico, fue una bendición a nuestro paí­s, vino tal vez en un momento decisivo, y considero que de ninguna manera fue indiferente su visita, tanto para los creyentes, como los no creyentes, en este contexto creo que es bueno recordar el sentimiento que embargó a muchos chilenos de ser mejores personas y reconciliarnos.
El Papa al llegar a nuestro paí­s besó nuestro suelo, en un gesto que señala la intención de besar a nuestro paí­s y a cada uno de quienes vivimos aquí­ sin distinción de edad, credo o raza. Tuvimos el privilegio de que visitara gran parte de Chile en esa memorable oportunidad, de la cual nuestro paí­s resultó enormemente beneficiado.
Mi memoria guarda muy felizmente estos recuerdos que quise compartir con ustedes, desde aquí­ el Rincón del SHOCK.

53 Comentarios en “Juan Pablo II”

Paginas: [6] 5 4 3 2 1 » Show All

  1. ana aurelia perez bello Dijo:

    don paul macartney y a su mama y sus dulces y tiernos pollitos o patititos deseo agradecer tdo lo que ha dado a jaci sin mercer nada por llamarlo asi no se que mas siga no merezco nada mi mayo deseo es verlos sonreir y usted dira beistos con sabor a chocolate blanco mas blancos que un muñeco de nievo bronceado y gafas de capirucho wow sper tiernos y que a su mama no este en la viboa en ese caso que ni eso se me ocurre ma baño con cloro soy gordita mas que eso y se pone en un osito de peluche y a bajo jacin va este de acuerdo conmigo o no y le voy a poner una enorme demanda que su corazon siempre sea de nada mas no se enoje conmigo va siempre este a un desbordamiento de alegria y ternura va atencion anirus virus pereztrikis saludos besos y abrazos ah y no se le olvide lo guarda en su palm con una marca wow su sello particuloar de su casa y asunto arreglado y jaci sera felizmente por eso los amo un chingo y cuatro montonne hoy buenos ejmplos jy echen una hueva muy santa un buen ejemplo manuelito i. hijo de mama gatita white anirus

  2. La Pagina® - Periodismo Independiente - Proyecto Irreverencia Chile - Justo en el Blanco · Pinochet, La Muerte de una Era: Cronologí­a Personal de una Muerte Histórica Dijo:

    [...] 1987 marca el segundo hito. Ese año viene el Papa Juan Pablo II a nuestro paí­s introduciendo en su discurso temas y términos que nunca nadie en público habí­a usado desde el golpe. La palabra democracia como nunca se escuchó en este paí­s, en medio de manifestaciones del Frente Patriótico Manuel Rodrí­guez, y un mensaje de paz, el plebiscito de 1989 comenzaba a gestarse. Recuerdo haber estado cerca de Estación Central con mi vieja y mis hermanas esperando ver al Papa, cuando comenzaron las manifestaciones, recuerdo haber llorado mucho de la desesperación por los gases lacrimógenos que no me dejaban ver, ni respirar. Recuerdo como entramos al galpón de los Ausin, unos amigos de mi padre, y como mi mamá nos abrazo a mi y mis 3 hermanas en un rincón, mientras lamí­amos sal de nuestras palmas para paliar los efectos del gas. Era un niño de 9 años. Las marchas en las calles, las manifestaciones pací­ficas, y también las violentas. La franja del NO, y un recuerdo que hasta el dí­a de hoy tendré grabado en mi mente. Caminaba con mi viejo por Irarrázabal con Pedro de Valdivia, ya estaba oscuro, habrán sido las 8 de la noche de un invierno del 89. Recuerdo que vení­amos de la peluquerí­a, paramos en un kiosco a comprar quizás que cosa, cuando la gente comenzó a correr. En medio de la calle por Avenida Irarrázabal habí­an montado de la nada una barricada con fuego para parar el transito, ese clima se viví­a a diario en dicha época. [...]

  3. Fernando Espinoza Dijo:

    yo igual era aún muy pequeño cuando vino el papa Juan Pablo II, sin duda fue éste el papa más querido de todos los que han pasado por el vaticano, saludos

  4. Julieta_Urbana Dijo:

    Cuando vino el papa, yo tenía como un año, así que ni supe…pero me llama la atención su disposición de ir a la población La Bandera cuando estaba el “caballero” en el poder…algo sin precedentes.Excelente artículo.
    saludos!

Paginas: [6] 5 4 3 2 1 » Show All

La Voz del pueblo

BlogalaxiaBlogalaxia