Memoria Incendiaria

Hace poco más de un año todo Chile reaccionaba con urticarias dérmicas, lipirias varias y escozor rectal al ver como dos subnormales y coincidentemente compatriotas dejaban su firma en un patrimonio histórico de la humanidad de un país vecino.
La misma reacción en masa nos provocaba ver pintada la tumba de O`Higgins, el homenaje a Baquedano (no, no se llama Plaza Italia), y otras herejías patrimoniales más.
Hace poco más de un año nuestro gobierno manifestaba que dada la gravedad de la falta del par de imberbes antes mencionados, ellos no se harían parte del tema, dejando todo en manos de una ONG que finalmente los trajo de vuelta.
Hace poco más de un año, todos pedíamos que a estos chicos los dejaran atrás de la frontera por el agravio, ¿Cómo tanta doble lectura?
A que voy con todo esto.
El pasado Domingo se quemó parte del Edificio Diego Portales, que no es un patrimonio de la humanidad, tampoco tumba, ni homenaje a caídos, mucho menos un monumento nacional, es más es una edificio harto feo, pero es claramente un fiel testigo de la historia de nuestro país en los últimos 35 años, en un país donde por lo general se nos olvida nuestra historia con una facilidad abrumadora.
Construido en 1971 por orden de Salvador Allende y contemplado para ser el Congreso Nacional en esa época, a contar de 1973 y hasta 1981, sus paredes fueron testigos mudos de una de las etapas más oscuras de nuestra historia.
A contar de ese año y hasta 1990 fue casa del poder legislativo chileno, principal ironía de un régimen que por su carencia de democracia, de legislar debidamente poco se puede jactar.
¿Por qué se quemó? Por la poca preocupación existente por parte de nuestras autoridades, específicamente el Ministerio de Defensa, en lo que su mantención se refiere.
Claro, el edifico no contaba con redes húmedas mantenidas debidamente. Para que hablar de un sistema eléctrico que provocó el siniestro por las precarias condiciones en que se encontraba. Más aun, no vamos a entrar a analizar como los subnormales de turno no dieron el aviso debido a bomberos, cosa que se prestó para una serie de justificadas teorias de conspiración.
Ahora, más allá de cualquier cosa, el sentimiento es uno sólo…da rabia.
La verdad molesta ver que mientras el Presidente de la República debe rendir cuentas ante una jueza por su implicancia en casos claros de corrupción (acá no digo que él sea corrupto, sólo que los casos existen tal como se ha probado en un debido proceso), no existan fondos mínimos para preservar parte de lo que es nuestro patrimonio histórico presente.
Molesta ver como mientras unos se limpian la boca con lo que pasó en la dictadura, no seamos capaces de mantener en condiciones dignas o por lo menos cuidar debidamente uno de los principales testigos de los errores que se cometieron hace ya 3 lustros.
Esta claro, el edificio se va a restaurar. U$ 3 millones desembolsaremos de nuestros bolsillos para dejar dignamente un pedazo de cemento que recuerda más que nosotros mismos. Todo por nuestra memoria incendiaria, ese cúmulo de neuronas achumuscadas que nos impiden ver y memorar lo que a la larga nos define como país.


Marzo 8th, 2006 at 11:28 pm
concuerdo 100% contigo…harto feo el edificio…ojala el que venga sea hem…un poco mas artistico, o sera mucho pedir?!?!. un gran saludo, my buen punto de vista que comparto completamente. un gran saludo.
Marzo 9th, 2006 at 2:04 am
Cuando vi la noticia en vivo desde mi casa en la tarde del Domingo quede impactada, y lo primero que se me vino a la mente “que extraño que se haya incendiado, justo cuando querian trasladar el congreso a santiago”.
Creo que es una gran pérdida porque ahí esta parte de nuestra historia, y es verdad aunque se queme hasta sus cimientos nunca va a ser suficiente para que logremos superar como país esa etapa, que muchos no vivimos pero pareciera que si, porque cada día la recordamos.
Saludos Chere!!!
Marzo 9th, 2006 at 4:06 pm
Ese dia venia por la carretera y se veia una columna de humo cerca de Diego Portales, nunca pense que ERA.
La verdad, poco y nada se sobre el edificio…yo lo tengo en mi cabeza como el edificio feo, el de encuentros políticos…Lo que actualmente se (que se contruyó el 71 y lo detallado en el post)lo debo a q en los ultimos días me lo han repetido.
Bueh…
Saludos Chere
Saludos Shock
Marzo 9th, 2006 at 8:28 pm
La verdad… apoyo a DonKaoss y otros por ahí… por mí, que se hubiera quemado completo…
Ahora que se supone que vienen nuevos tiempos, deberían aprovechar de reconstruirlo con otro espíritu, para aprovechar de exorcizarlo… y volver a lo que era originalmente, como fue concebido, algo abierto, algo que invitara a participar, algo lleno de cultura… no un lugar al que uno entra pensando la cantidad de cagadas que se planearon tras sus puertas.
Un abrazo!
Carola
Marzo 10th, 2006 at 8:59 am
me parece lamentable que se quemará. Que el estado recontruya algo es un gasto grande fuera de presupuesto que solo se entiende porque hemos tenido alto el cobre, entonces podemos gastar, yo preferiría que se ahorrará e invertierá, pues la población está envejecindo y esho hará más pesada la carga previsional. Ahora bien esa medida no es tan popular porque se vera recien a 10 años plazos.
Por último que liciten eso para que una empresa privada construya un gran eficio para convenciones, asi los primeros años, la empresa privada mostrará de que manera tomar los resguardos para cuidar un edificio.
Marzo 11th, 2006 at 10:25 pm
“…Ahora, más haya de cualquier cosa…”
Esa parte del edificio era harto inútil… se quemó por que estaba casi botado, usado para convenciones varias, licenciaturas y otros afines…
Además es una mole que no tiene sentido, de reconstruir esa parte deberían hacerlo pensando en cumplir alguna utilidad, o lisa y llanamente convertirlo en otra cosa…
Una Posta quedaría de pelos, aprovechando sus helipuertos…